#Zoquitlán.-Para evitar que la danza de los “Negritos” desaparezca como algunas lenguas o cultura, se inició el trámite para declararlo Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Puebla.
Cristóbal Coello Maceda Presidente Municipal de Gobierno de Zoquitlán, mencionó que lograron encontrar el apoyo del Ing Rosalio Zanatta Vidaurri, Diputado de la LXII Legislatura del H. Congreso del Estado de Puebla, para iniciar los trámites y promover su declaratoria como Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Puebla.
Refirió que la “Danza Negritos” surge en el municipio de Zoquitlán, durante la época de la conquista española. Cabe mencionar que en sus inicios los danzantes eran originarios de África, traídos como esclavos por los españoles, los cuales llegaron a las costas Veracruz y esclavizados en las haciendas.
Cuenta la historia que un grupo de esclavos escapo de las haciendas con rumbo a las altas montañas de Veracruz, pasando por Cosamaloapan y hasta llegar a la Sierra Negra.
El municipio de Zoquitlán, fue fundada un 13 de junio de 1536 y se elige como Santo Patrón a San Pedro y San Pablo, los cuales fungen como santos patrones de la comunidad.
De ahí la Danza inicia como un ritual de agradecimiento, el cual se mantiene desde sus inicios.
Por su parte, Rosalio Zanatta Vidaurri, mencionó que esta presentación se presentó en el congreso donde se presentó un Punto de Acuerdo para exhortar respetuosamente a la Secretaría de Arte y Cultura del Estado, para que realice las acciones necesarias a fin de que la “Danza de los negritos”, originaria del municipio de Zoquitlán, Puebla, sea declarada Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Puebla.
Agregó que danza de los negritos, representa el caminar de ese pueblo por las montañas, simbolizando la huida, la resistencia y la construcción de una nueva identidad en territorio poblano.
Sin duda alguna, esta narrativa histórica convierte a la danza no sólo en una manifestación artística, sino en un testimonio vivo de procesos de mestizaje, resistencia y sincretismo cultural.
Aseguró que esta danza no sólo posee valor histórico, sino también una estructura ritual y artística definida, de hecho, es oportuno precisar que, según la documentación técnica,se compone de personajes específicos como el Alcalde, el Rey, María de Angola, el Muchacho, músicos (violines, guitarristas y güiro) y trece danzantes, cada uno con vestuarios característicos que refuerzan su simbolismo; por ende, esta organización coreográfica y narrativa demuestra la consolidación de una tradición estructurada, con elementos escénicos, musicales y simbólicos propios.
Todo ello no puede pasar inadvertido el hecho de que el marco jurídico internacional reconoce la importancia de salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial, por ejemplo, la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO establece que los Estados deben adoptar medidas necesarias,para garantizar la identificación, documentación, investigación, preservación, protección, promoción y transmisión de las manifestaciones culturales tradicionales.